sábado, 16 de mayo de 2015

Lo indecible (I)


De lo mucho que se ha dicho sobre Eliseo Diego --para mí el más grande de los poetas cubanos-- me interesan especialmente estas palabras de Jorge Teillier:

Eliseo Diego
"Es un espíritu sabio y silencioso: un poeta excepcional. En su voz resucita la infancia de todos, que estuvo a punto de extraviarse para siempre [...] Eliseo es la otra voz, la visión más íntima, la épica de la niñez prodigiosa, la voz y la imagen sensible de los mundos interiores, la presencia de los espejos familiares que sutilmente rescatan el rostro múltiple de quienes fuimos y seremos durante la infancia. Voy descubriéndolo con asombro y devoción. Hay algo misterioso y casi clandestino en la voz de Eliseo: es un soplo subterráneo que hace vibrar los vasos comunicantes entre la vida y la muerte. Ah, el terrible esplendor de estar vivo, como dice en uno de sus textos."

De la obra inmensa de Eliseo pudiera recomendarte cualquier poema, abrir un libro al azar y decir: es este, y el elegido siempre me haría quedar bien. Prefiero remitirte a su propia voz mientras lee uno de mis textos preferidos: el del payaso que dice a su hijo que no importa lo que haga, es necesario hacerlo todo bien. 
Pincha donde dice lectura y entra para siempre.